Robin Hood
Robin Hood —Lloro porque me veo obligada a vivir en este castillo horrible en el que no hay más mujeres que lady Christabel y yo, salvo las chicas de la cocina y el corral; he crecido junto a milady, y a pesar de la diferencia de nuestro rango, nos queremos como hermanas. Esto es lo que tenÃa que deciros; si lady Christabel deja el castillo os ruego que me llevéis con ella.
RobÃn sólo pudo contestar con una exclamación de sorpresa.
—¡No me rechacéis, llevadme, por favor! —prosiguió Maude en tono apasionado—. Moriré, me mataré, me mataré si cruzáis el puente levadizo sin mÃ.
—Olvidáis, querida Maude, que aún soy un niño y no puedo conduciros a casa de mi padre. Probablemente mi padre os rechazará.
—¡Un niño! —replicó la joven con despecho.
—También olvidáis a vuestro anciano padre, que morirÃa de pena… Antes le escuché; os bendijo, juró castigar a un calumniador.
—Me perdonará al pensar que seguà a mi señora.
—¡Pero vuestra señora puede huir! El señor Allan Clare es su prometido.
—Tenéis razón, RobÃn; yo no soy más que una pobre abandonada.
—Sin embargo, creo que el hermano Tuck podrÃa…