Robin Hood
Robin Hood Un bello atardecer de los primeros dÃas del mes de junio, Gilbert Head preparó una expedición nocturna. La expedición, que tenÃa como fin detener a una banda de hombres del barón Fitz-Alwine, debÃa, con su éxito, realizar los deseos del anciano, pues el esposo de Margarita no habÃa renunciado a sus proyectos de venganza. Los informes que habÃan puesto sobre aviso a Gilbert del paso de estos hombres por el bosque de Sherwood hacÃan suponer que acompañaban a su señor al castillo de Nottingham, y Gilbert pensaba disfrazar a los suyos con la librea de los soldados del barón e introducirse en el castillo de esta forma. Solamente allà tendrÃan lugar las represalias, represalias sin piedad que devolverÃan muerte por muerte, incendio por incendio.
Gilbert querÃa matar con sus propias manos al barón Fitz-Alwine, pues, en la extrema exageración de su dolor, miraba esta muerte como un tributo a pagar a los queridos restos de su infortunada compañera.
RobÃn, a este respecto, no pensaba igual que su padre adoptivo, y sin creer que con ello traicionase el juramento que hizo sobre el cadáver de Margarita, pensaba defender al barón del furor del anciano.
Un sentimiento de amor debÃa interponerse como escudo entre el arma de Gilbert y el pecho del barón Fitz-Alwine.