Azabache

Azabache

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero una noche en que Reuben debía llevar un grupo de vuelta de un baile, tan ebrio estaba que no podía sujetar las riendas, al punto que uno de los caballeros tuvo que subir al pescante y conducir a las damas de regreso a casa. Claro está, esto no fue posible ocultarlo. Reuben fue despedido inmediatamente, y su pobre esposa e hijitos tuvieron que abandonar la linda cabaña contigua a la entrada del parque e irse donde pudieron.

Fue el viejo Max quien me contó todo esto, ya que había ocurrido tiempo atrás, pero poco después de mi llegada y la de Bravía, Reuben había sido empleado otra vez. York había intercedido por él ante el conde, que era muy bondadoso, y Smith prometió solemnemente no beber una gota mientras viviera allí. Tan bien cumplió su palabra Smith, que York lo consideró de confianza para reemplazarlo en su ausencia. Su inteligencia y honestidad lo hacían más adecuado que ninguno para esa tarea.

Estábamos a principios de abril, y se esperaba a la familia para cualquier día de mayo. Como era necesario reparar el carruaje liviano, y el coronel Blantyre debía regresar a su regimiento, se dispuso que Smith lo llevaría en él al pueblo, y que luego volviera montado. A este fin se llevó consigo la montura, y yo fui elegido para ese viaje.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker