Azabache
Azabache —Sà —se apresuró a decir Harry— y dijo el médico que papá tenÃa más posibilidades de salvarse que la mayorÃa porque no bebe. Dijo ayer que si papá hubiera sido bebedor, una fiebre tan alta lo habrÃa quemado como a un trozo de papel, pero él cree que se repondrá. ¿No le parece a usted que sÃ, señor Grant?
Perplejo, el Patrón repuso:
—Si existe alguna regla según la cual un buen hombre debe salir con bien de estas cosas, estoy seguro de que él se salvará, hijo mÃo; es el mejor que conozco. Mañana vendré temprano.
Por la mañana siguiente regresó.
—¿Y? —preguntó.
—Papá está mejor —le dijo Harry—. Mamá espera que sane…
—¡Gracias a Dios! —exclamó el Patrón— ahora deben mantenerlo caliente y tranquilo. Y eso me recuerda los caballos… Mira, Jack se beneficiará con una semana o dos más en un establo tibio, y fácilmente podrás hacerle dar alguna vuelta por la calle para que estire las patas, pero en cuanto a este otro, si no se lo hace trabajar, no tardará en ponerse nervioso y será demasiado para ti, y cuando salga habrá un accidente.
—Ya está asà —admitió Harry— aunque le he mezquinado el cereal, está tan lleno de brÃos que no sé qué hacer con él.