El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia Salen [YÉSICA y LORENZO].
Baltasar,
siempre me fuiste honrado y leal,
y espero que ahora también. Toma esta carta
y pon todo el empeño humano por llegar
a Padua cuanto antes. Entrégasela en mano
a mi pariente, el doctor Belario,
y, con toda la presteza imaginable,
lleva las notas y la ropa que te dé
a la barca de pasaje que hace
el servicio de Venecia. No pierdas tiempo
con palabras y vete. Allá te espero.
BALTASAR
Señora, salgo al instante.
[Sale.]
PORCIA
Vamos, Nerisa. Lo que llevo entre manos
no lo sabes. Veremos a nuestros maridos
antes de lo que se imaginan.
NERISA
Y ellos, ¿nos verán?
PORCIA
Sí, Nerisa, pero ataviadas de tal modo
que creerán que nos dotaron de aquello
que nos falta. Te apuesto cualquier cosa
a que, vestidas de muchachos,
yo seré el más gallardo de los dos,