El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia ¡Ni por toda Venecia!
PORCIA
Pues el plazo ha vencido, y por ley
el judÃo puede exigir una libra de carne,
que ha de cortarle al mercader lo más cerca
del corazón.— Sé clemente, toma tres veces
tu dinero y dime que rompa el documento.
SHYLOCK
Cuando se pague según lo estipulado.
Parece claro que sois un digno juez;
conocéis la ley y la habéis interpretado
rectamente. En nombre de la ley,
de la que sois columna benemérita,
dictad sentencia. Juro por mi alma
que no habrá lengua humana
capaz de convencerme. Me atengo a mi trato.
ANTONIO
Ruego encarecidamente al tribunal
que dicte sentencia.
PORCIA
Pues bien, es esta: ofreced
el pecho a su cuchillo.
SHYLOCK
¡Ah, noble juez! ¡Ah, dignÃsimo joven!
PORCIA
Pues el sentido y los fines de la ley
autorizan plenamente a que se cumpla