El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia la pena estipulada en el contrato.
SHYLOCK
Gran verdad. ¡Ah, juez íntegro y sabio!
Sois mucho mayor que vuestro aspecto.
PORCIA
Así que desnudad el pecho.
SHYLOCK
Eso, el pecho, como dice el trato.
¿Verdad, noble juez? «Lo más cerca del corazón».
Eso es lo que dice.
PORCIA
Cierto. ¿Hay aquí una balanza
para pesar la carne?
SHYLOCK
Aquí la tengo.
PORCIA
Y encárgate, Shylock, de que haya un médico
que le restañe las heridas, no muera desangrado.
SHYLOCK
Eso, ¿viene estipulado en el trato?
PORCIA
Expresamente, no. Pero, ¿qué importa?
Se debe hacer por caridad.
SHYLOCK
No lo encuentro. No figura en el trato.
PORCIA