El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia «Ámame y no me dejes».
NERISA
¿Por qué hablas del lema o el valor?
Cuando te lo di, me juraste
llevarlo hasta la hora de la muerte
y de él no separarte ni en la tumba.
Si no por mí, por tu ferviente juramento
debiste poner más cuidado en conservarlo.
¡Dárselo a un escribiente! Bien sabe Dios
que a ese escribiente jamás le saldrá barba.
GRACIANO
Le saldrá cuando se haga un hombre.
NERISA
Sí, cuando una mujer se haga hombre.
GRACIANO
Palabra de honor que se lo di a un joven;
un muchacho, más bien menudo,
no más alto que tú; el escribiente del juez,
un mocito parlanchín que lo pidió en recompensa.
No tuve corazón para negárselo.
PORCIA
Para ser sincera, has hecho mal
en dar el primer regalo de tu esposa
con tanta ligereza. En tu dedo lo pusiste
con ese juramento y en tu carne se clavó
con tus promesas. A mi amor le di un anillo
haciéndole jurar que siempre lo conservaría.