El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia Aquà está él, y por él puedo jurar que a nadie
lo dará, ni del dedo se lo arrancará
por todas las riquezas de este mundo.
La verdad, Graciano, que has apenado cruelmente
a tu esposa. A mà me habrÃa enfurecido.
BASANIO [aparte]
Más me valdrÃa cortarme la mano izquierda
y jurar que perdà el anillo defendiéndolo.
GRACIANO
El noble Basanio le dio el anillo
al juez que lo pidió y que bien lo merecÃa;
entonces su joven escribiente,
que tanto se afanó con los escritos,
quiso el mÃo, y ni amo ni ayudante
querÃan nada más que los anillos.
PORCIA
¿Qué anillo le diste, mi señor?
Espero que no fuese el que te di.
BASANIO
Si a la falta pudiera añadir una mentira,
lo negarÃa; pero ya ves que mi dedo
no lleva el anillo: no lo tengo.
PORCIA
Ni tiene fidelidad tu corazón.
Por el cielo, que contigo no iré al lecho
hasta que vea el anillo.
NERISA