El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia BASANIO
¡Por el cielo! ¡Pero si es el que le di al doctor!
PORCIA
Él me lo dio. Perdóname, Basanio:
por recobrarlo tuve que dormir con el doctor.
NERISA
Y perdóname tú, gentil Graciano,
pues anoche, a cambio de este, durmió
conmigo ese mocito, el escribiente del doctor.
GRACIANO
Pero, ¡bueno! Esto es como arreglar caminos
en verano, cuando están en buen estado.
¿Asà que cornudos antes de merecerlo?
PORCIA
No seas tan basto.— Estáis desconcertados.
Tomad esta carta, leedla sin prisas.
Viene de Padua, de parte de Belario.
Por ella sabréis que Porcia era el doctor
y Nerisa el escribiente. Lorenzo es testigo
de que salà al tiempo que vosotros
y que acabo de volver. En mi casa
aún no he entrado. Antonio, bienvenido:
la noticia que os reservo es mejor
de lo esperado. Abrid esta carta:
os dirá que tres de vuestros galeones
han llegado a puerto de improviso
con su rico cargamento. Mas no