El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia BASANIO
Es el signor Antonio.
SHYLOCK [aparte]
¡Vaya un aire de sumiso publicano![20]
Le odio por cristiano, pero más
porque en su humilde simpleza va prestando
dinero gratis y rebaja nuestra tasa
de ganancias[21] en Venecia.
Como pueda pillarle en desventaja,
saciaré el viejo rencor que le guardo.
Odia a nuestro pueblo sagrado, y allí
donde suelen congregarse mercaderes
murmura de mí, de mis tratos
y mis lícitas ganancias, que él llama intereses.
¡Maldita sea mi estirpe si le perdono!
BASANIO
Shylock, ¿me oís?
SHYLOCK
Estoy echando cuentas de mis fondos,
y así, de memoria, no parece
que disponga ahora mismo del total
de los tres mil ducados. ¡Qué más da!
Túbal, un hermano judío muy pudiente,
me proveerá[22]. Pero, alto, ¿cuántos meses
deseáis? [A ANTONIO] Dios os guarde, signor.
Hablábamos de vuestra merced.
ANTONIO