El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia Shylock, aunque no presto ni tomo prestado
recibiendo o pagando las usuras,
por atender la urgencia de mi amigo
faltaré a mi costumbre. [A BASANIO] ¿Sabe ya
cuánto necesitas?
SHYLOCK
Sí, sí. Tres mil ducados.
ANTONIO
Y por tres meses.
SHYLOCK
No me acordaba… Tres meses.— Me lo habíais dicho.—
Muy bien, la garantía. A ver… Pero un momento.
Me pareció oír que no prestábais
ni tomabais prestado por ganancias.
ANTONIO
Jamás lo hago.
SHYLOCK
Cuando Jacob apacentaba las ovejas
de su tío Labán[23]… Después del santo Abrahán,
Jacob, merced a la prudencia de su madre,
fue el tercer heredero. Sí, el tercero.
ANTONIO
¿Y qué? ¿Cobraba intereses?
SHYLOCK
No, cobrar intereses, no; lo que diríais