El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia intereses directos, no. Mirad lo que hizo Jacob:
Labán y él convinieron que todos los corderos
que naciesen rayados o con manchas
serían la paga de Jacob. A fines del otoño,
ya en celo, las ovejas buscaron a los machos,
y, cuando estos lanudos animales
realizaban el acto procreador,
el astuto pastor peló unas varas
y, en pleno apareamiento, las plantó
frente a las ardientes ovejas,
que, habiendo concebido, parieron en su día
corderos variopintos, todos para Jacob.
Así pudo ganar y ser bendecido,
y ganancia es bendición si no se roba.
ANTONIO
Eso fue un azar, y Jacob el instrumento;
algo que no estaba en su mano realizar
y que el cielo dispuso y gobernó.
¿Se menciona para justificar los intereses?
¿O son ovejas y carneros tu oro y plata?
SHYLOCK
No lo sé. Conmigo crían igual.
Pero atendedme, signor.
ANTONIO
Fíjate, Basanio:
el diablo cita la Biblia en su provecho.
El alma perversa que alega santo testimonio