El Mercader de Venecia
El Mercader de Venecia solo tiene por respuesta:
vete, que el juego has perdido».
El juego y todo mi anhelo.
Adiós, ardor, y venga el hielo.
Porcia, un breve adiós. Estando afligido
no sé prodigarme y parto vencido.
Sale [con su séquito].
PORCIA
¡Feliz viaje! Corred esa cortina.
A ver quién de su temple me adivina.
Salen.