Enrique IV
Enrique IV negando con perjurio que hubiese perjurado.
Nos llamó rebeldes y traidores, y dijo
que azotaría nuestro delito con las armas.
Entra DOUGLAS.
DOUGLAS
¡A las armas, señores, a las armas! Al rey
le he arrojado a la cara un audaz reto
y se lo lleva Westmoreland, que estaba de rehén;
seguro que ataca de inmediato.
WORCESTER
El Príncipe de Gales se mostró ante el rey
y, sobrino, te retó a singular combate.
HOTSPUR
¡Ojalá que la disputa fuese entre los dos
y que hoy nadie se quedara sin aliento
más que Enrique Monmouth[51] y yo!
Decidme, decidme, ¿cómo lanzó el desafío? ¿Con desprecio?
VERNON
No, por mi alma. Nunca en la vida
he oído un desafío más modesto,
salvo a un hermano retando a su hermano
a una prueba de armas entre dos caballeros.
Os demostró un respeto de hombre a hombre,
adornó sus elogios con lengua principesca,
nombró vuestros méritos como en una crónica,
poniéndoos por encima del elogio,