Enrique IV
Enrique IV Vuestro hijo el príncipe Juan os besa la mano;
Mowbray, el obispo Scroop, Hastings, todos,
han sufrido el rigor de vuestra ley.
Ni una espada rebelde queda ya desenvainada,
y la paz hace brotar su olivo en todas partes.
El modo como se ha efectuado esta acción
Vuestra Majestad puede leerlo aquí sin prisa,
con todos los pormenores del asunto.
REY
¡Ah, Westmoreland! Eres ave de primavera,
que canta el despertar del día
a la zaga del invierno.
Entra HARCOURT.
Mirad, aquí vienen más noticias.
HARCOURT
Señor, el cielo os guarde de enemigos
y, cuando se alcen contra vos, que caigan
como aquéllos de quienes vengo a hablaros.
El gobernador de Yorkshire ha vencido
al Conde de Northumberland y a lord Bardolph
y a su gran ejército de ingleses y escoceses.
El modo y desarrollo del combate,
con la venia, en este escrito vienen explicados.
REY
¿Por qué me sientan mal las buenas noticias?
¿Nunca vendrá con manos llenas la Fortuna,
que escribe con letra fea sus bellas palabras?