Enrique IV
Enrique IV Demuestra la fuerza de mi afecto…
PISTOLA
¡Claro!
FALSTAFF
Mi fervor…
PISTOLA
¡Claro, claro, claro!
FALSTAFF
Cabalgando dÃa y noche, sin ponderar, ni recordar, ni darme tiempo para cambiarme…
SIMPLE
Es lo mejor, claro.
FALSTAFF
Estar aquà sucio del viaje, sudando del deseo de verle, sin pensar en otra cosa, echando en olvido los demás asuntos, cual si no hubiera nada más que verle.
PISTOLA
Es «semper idem», pues «absque hoc nihil est». Es el todo en cada parte[73].
SIMPLE
Muy cierto.
PISTOLA
Caballero, os inflamaré los nobles hÃgados
hasta que os haga rabiar.
Vuestra Dora, la Helena de vuestros pensamientos,
está en vil encierro e inmunda prisión,
arrastrada hasta allÃ