Enrique IV
Enrique IV por la mano más sucia y plebeya.
Despertad a la Venganza de su antro de ébano
con la bárbara sierpe de Alecto[74],
pues Dora está presa. Pistola dice la verdad.
FALSTAFF
La liberaré.
Clarines [y vÃtores].
PISTOLA
Ya ruge la mar y resuena el clarÃn.
Entran el REY Enrique quinto, sus hermanos y séquito, y el JUSTICIA Mayor.
FALSTAFF
¡Dios te guarde, rey Hal, mi rey Hal!
PISTOLA
¡Los cielos te guarden y protejan, regio vástago de fama!
FALSTAFF
¡Dios te guarde, mi muchacho!
REY
Justicia Mayor, habladle a ese necio.
JUSTICIA
¿Estáis en vuestro juicio? ¿Sabéis a quién le habláis?
FALSTAFF
¡Mi rey, mi Júpiter! Te hablo a ti, amigo del alma.
REY