Las alegres comadres de Windsor
Las alegres comadres de Windsor FORD.—Una buena reunión, a fe mÃa. Hay una buena mesa hoy en casa; y os ruego a todos que me acompañéis.
POCOFONDO.—Debo ofreceros mis excusas, señor Ford.
SLENDER.—Y yo igualmente, señor. Estamos comprometidos a comer donde la señorita Ana y no le faltarÃa por ninguna suma de dinero que se pueda contar.
POCOFONDO.—Hemos disertado sobre unas bodas entre Ana Page y mi primo Slender, y hoy debemos recibir la respuesta.
SLENDER.—Espero contar con vuestro favor, padre Page.
PAGE.—Tenéis mi buena voluntad, señor Slender. Estoy enteramente a favor vuestro; pero mi esposa, señor doctor, está no menos decidida por vos.
CAIUS.—Y ¡por vida de…! que la doncella está enamorada de mÃ; que asà me lo ha dicho mi aya, la señora Aprisa.
POSADERO.—¿Y qué decÃs al joven señor Fenton? Él baila, tiene el brillo de la juventud, escribe versos, habla alegremente, y tiene olor de Abril y Mayo. Él ganará la partida; él ganará la partida. Eso está en la masa de la sangre. Ganará la partida.