Ricardo II
Ricardo II Con su número y peso abrumador,
Se le cuelgan, doblan y amilanan.
Apuntala ramas que se tuercen
Y anda, como el cruel verdugo,
Y degüella enaltecidos brotes
Que, tan torpes, dañan al jardÃn.
Nuestro gobierno iguale todo.
Tú, ocupado en eso, yo las zarzas
Y ortigas sacaré, que chupan,
Del suelo, feraz fertilidad,
Dejando escuálidas las flores.
SIRVIENTE
¿Nos, porqué logramos, en el ruedo
De un jardÃn vergel vallado,
Orden y forma en proporción,
Mostrando un modelo de estado,
Mientras que nuestra Ãnsula florida,
Rodeada, amurallada por el mar,
Plagada está por mala hierba,
Sus más bellas flores ahogadas,
Sus árboles frutales desraizados,
Sus espesos setos arruinados,
Sus troncos mal podados, sus plantas
De olor, ganadas por gusanos?
JARDINERO