Trabajos de amor perdidos
Trabajos de amor perdidos COSTARD.—¡Por mi fe, muy divertido! ¡Los dos han atinado!
MARÍA.—Han apuntado maravillosamente a la señal, pues la han alcanzado.
BOYET.—¡Señal! No señalemos sino esa señal. ¡Señal la llama mi señora! Que se coloque una punta en esa señal, para ver si es posible asestarle el tiro.
MARÍA.—Os habéis desviado de la puntería, poniendo las manos fuera.
COSTARD.—Verdaderamente, debe tirar desde más cerca, o no dará nunca en el blanco[33].
BOYET.—(A MARÍA.) Si tengo las manos fuera, ponédmelas vos dentro.
COSTARD.—Entonces tocará el blanco, por arrimarse al clavo[34].
MARÍA.—Vamos, vamos, vuestras frases son de grueso calibre y ensucian vuestra boca.
COSTARD.—Es demasiado diestra para vos en el tiro, señor. Desafiadla a los bolos.
BOYET.—¡Temo mucho tropezar en obstáculos! ¡Buenas noches, mi querido búho! (Salen BOYET y MARÍA.)