Heidi
Heidi En su habitación, antes de quedarse dormida, Heidi hojeó su hermoso libro; y a partir de aquel dÃa, su más preciada ocupación consistÃa en leer y releer sin cesar las narraciones con las hermosas láminas en color. Y para ella los momentos más felices eran cuando, por la noche, la abuela le decÃa: «Ahora Heidi nos leerá un cuento», porque ya leÃa corrientemente y al hacerlo en voz alta, las historias le parecÃan aún más bellas y más emocionantes. Y luego, la abuela explicaba y contaba muchas cosas más.