La Cartuja de Parma
La Cartuja de Parma —Hay novedades desde que te fuiste —le dijo—; han acusado a dos o tres de nuestros actores de haber celebrado la fiesta del gran Napoleón con una orgÃa, y nuestra pobre compañÃa, a la que ahora tachan de jacobina, ha recibido la orden de abandonar los estados de Parma, ¡y que viva Napoleón! De todas formas, según dicen, el ministro se ha estirado un poco. Lo que es seguro es que Giletti tiene dinero. ¿Cuánto? No lo sé, pero yo le he visto un buen puñado de escudos. El director le ha dado a Marietta cinco escudos para gastos de viaje hasta Mantua y Venecia, y a mà uno. Sigue estando muy enamorada de ti, pero Giletti le da mucho miedo. Hace tres dÃas, en la última función, querÃa matarla a toda costa, le dio dos buenas bofetadas y, lo que es mucho peor, le rasgó su chal azul. Si fueras un buen chico le regalarÃas un chal azul y dirÃamos que le ha tocado en una rifa. El tambor mayor de los carabineros organiza un combate mañana, verás el anuncio, con la hora, pegado en todas las esquinas. Ven a vemos; si Giletti se ha ido al combate, lo que significará que estará fuera un buen rato, yo estaré en la ventana y te haré señas para que subas. Tú procura traernos algo bonito y verás cómo te quiere la Marietta.