La Cartuja de Parma
La Cartuja de Parma —En ese caso —dijo el sobrino— le voy a dar las memorias de mi tÃo. Tienen un apartado dedicado a Parma, en el que cuenta algunas de las intrigas de aquella corte en la época en que la duquesa hacÃa y deshacÃa a su antojo. Pero tenga mucho cuidado, la historia no tiene nada de moral y podrÃa crearos fama de asesino, ahora que ustedes en Francia hacen gala de pureza evangélica.
Publico esta novela sin cambiar nada del manuscrito de 1830, lo que puede acarrear dos inconvenientes:
El primero para el lector, pues los personajes son italianos y quizá no acaben de interesarle; tienen un corazón muy distinto del de los franceses. Los italianos son sinceros, buenas personas y, nada tÃmidos, dicen siempre lo que piensan y sólo en ocasiones tienen ataques de vanidad; se convierte entonces en pasión y recibe el nombre de «puntiglio». Por último, para ellos la pobreza no es motivo de ridÃculo.
El segundo inconveniente se refiere al autor.
