La Flecha negra
La Flecha negra —No, Bennet, no. Eso nunca —dijo el cura—. Jamás una revolución se fraguó entre los de abajo, Bennet, y esta opinión la comparten todos los cronistas sensatos. Las rebeliones se encaminan de arriba abajo. Cuando Dick, Tom y Harry la toman por su cuenta, averigua siempre dónde está el personaje que ha de aprovecharse de ella. Puesto que sir Daniel se ha unido, una vez más, al partido de la reina, ha caÃdo en desgracia con los señores de York. De ahà viene el golpe, Bennet; por qué medios, es cosa que no puedo precisar aún; pero ahà está el meollo del asunto.