La Flecha negra
La Flecha negra que a sir Harry Shelton mandó degollar.
Y para sir Daniel la cuarta será
y todos dirán que bien hecho está.
Cada cual tendrá lo que ha merecido
una flecha negra por cada maldad
y ahora caed de rodillas, rezad
¡porque ya estáis muertos, vosotros, bandidos!
JOHN AMEND-ALL
de la Verde Floresta y sus alegres compañeros
Ítem más: tenemos más flechas y buenas cuerdas de cáñamo para otros secuaces vuestros.
—¡Malos tiempos para la caridad y el perdón cristiano! —exclamó tristemente sir Oliver—. ¡Qué malo es el mundo, y cada día empeora más! Por la cruz de Holywood os juro que tan inocente soy del mal causado a ese caballero, de palabra u obra, como el niño que espera el bautismo. Tampoco es cierto que le degollaran, pues también en eso están equivocados. Todavía viven testigos que pueden demostrarlo.
—No importa eso, señor cura —interrumpió Bennet—. No hay que hablar más del asunto.