La Flecha negra
La Flecha negra Descansados ya los caballos, levantando en alto la espada el jefe y dando rienda suelta, toda la caballería partió al galope, atronando los aires y con su doble carga de combatientes, descendiendo el resto de la colina y cruzando la nevada llanura que todavía les separaba de Shoreby.