La Flecha negra

La Flecha negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En aquel preciso instante los escaramuzadores yorkistas conquistaban una de las tabernas de la playa, rodeándola por tres lados y ahuyentando o apresando a sus defensores. Richard Crookback se dignó aplaudir la hazaña, y adelantando un poco más su caballo pidió ver a los prisioneros.

Eran éstos cuatro o cinco; entre ellos dos hombres de lord Shoreby y uno de lord Risingham, y el último, pero no menos importante a los ojos de Dick, un viejo lobo de mar, alto, de pesado andar, de pelo gris, un poco bebido y con un perro gimoteando y saltando junto a él.

El joven duque los examinó por un momento con aire severo.

—Bien —dijo—. Ahorcadlos.

Y volvióse del otro lado para ir siguiendo los progresos de la lucha.

—Milord —exclamó Dick—, si ello os place, ya encontré mi recompensa. Concededme la vida y la libertad de ese viejo marino.

Volvióse Gloucester y miró en el rostro a su interlocutor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker