La Flecha negra

La Flecha negra

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al fin, por entre un claro del bosque, su vista abarcó el escenario del campamento. Habían encendido el fuego sobre un montecillo cubierto de brezos, rodeado de maleza por tres lados, y estaba, en aquel momento, llameando con fuerza y bufando recio. Alrededor se hallaban sentadas una docena de personas, bien envueltas en abrigos o capotes; pero, por más que en torno se viera la nieve tan apisonada como si por allí hubiera pasado todo un regimiento, en vano buscó Dick con la vista un solo caballo. Le asaltó el terrible presentimiento de que le hubiesen adelantado. Al mismo tiempo reconoció Dick en un hombre alto, con celada de acero, que se calentaba las manos a la lumbre, a su antiguo amigo y actualmente benévolo enemigo Bennet Hatch; y en otras dos personas, sentadas algo más atrás, reconoció también, a pesar de su masculino disfraz, a Joanna Sedley y a la esposa de sir Daniel.

Bien —pensó—, aunque pierda mis caballos, si consigo recobrar a mi Joanna, ¿por qué quejarme?

Desde el más lejano extremo del campamento llegó un débil silbido anunciando que sus hombres se habían reunido y que el cerco era completo.

Bennet, al oírlo, se puso en pie de un salto; pero antes de que tuviera tiempo de echar mano a las armas, le gritó Dick:

—Bennet, amigo Bennet, ríndete. No harás más que comprometer inútilmente vidas humanas si resistes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker