La Isla del tesoro

La Isla del tesoro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Silver pegó un par de caladas a la pipa, muy ceremonioso, y luego prosiguió:

—Mira, Jim, ya que estás aquí voy a confesarte una cosa. Siempre me has caído muy bien, porque eres un chico listo, mi vivo retrato cuando era joven y guapo. Siempre deseé que te unieras a nosotros y compartieras nuestras ganancias, y que murieras hecho un caballero. Y ahora, muchacho, no te queda más remedio. El capitán Smollett es un gran marinero, eso no se lo voy a negar, pero es muy duro con la disciplina. «Lo primero es la obligación», suele decir, y tiene razón. Más vale que te mantengas a distancia del capitán. El propio doctor se puso furioso contigo y dijo que eras un «granuja desagradecido». En resumidas cuentas: no puedes regresar con los de tu banda, porque no te volverán a admitir; y a no ser que quieras formar por tu cuenta una tercera tripulación, y te sentirías bastante solo, tendrás que unirte al capitán Silver.

Hasta ahí muy bien. Eso quería decir que mis amigos seguían vivos y, aunque en parte creía que era cierto lo que había dicho Silver con respecto al enfado del grupo por mi deserción, me sentí más aliviado que disgustado por las palabras que acababa de oír.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker