La Isla del tesoro
La Isla del tesoro —¿Valioso? —gritó el caballero—. Fijaos si será valioso que, si tenemos la pista de la que habláis, soy capaz de fletar un barco en el puerto de Bristol y llevaros a vos y a Hawkins conmigo, y daré con el tesoro aunque me pase un año buscándolo.
—Muy bien —replicó el doctor—. Ahora pues, si a Jim le parece bien, abriremos el paquete —concluyó, al tiempo que lo depositaba sobre la mesa.
El envoltorio estaba cosido y el médico tuvo que sacar su maletÃn de instrumental y cortar el hilo con sus tijeras de cirujano. Dentro habÃa dos cosas: una libreta y un papel lacrado.
—Primero veremos lo que dice la libreta —propuso el doctor.