Ana Karenina
Ana Karenina Efectivamente, la causa visible fue que Vronsky censuró los colegios femeninos de la Escuela Media, diciendo que no tenÃan ninguna utilidad. Ana defendió aquellas instituciones y Vronsky insistió mostrando poca estima por la instrucción femenina en general, incluso hacia Hanna, la niña inglesa a quien ella protegÃa y de la cual dijo, despectivamente, que «ni necesitaba siquiera saber fÃsica». Esto irritó a Ana, que vio también en las palabras de él un menosprecio hacia sus conocimientos y buscó una frase con qué molestar a Vronsky, vengándose con ella del dolor que le causaba, y asà le dijo:
–No esperaba yo que comprendiese usted mis sentimientos como parece que ha de comprenderlos el hombre que ama; pero me creÃa al menos con derecho a esperar más de su delicadeza.
Vronsky se sintió, en efecto, irritado por sus palabras, y le replicó de una manera desagradable.
Ana no recordaba lo que ella le habÃa entonces contestado, pero él sin más causa que el deseo de herirla, le dijo:
–Confieso que su apego a esa niña, que tiene recogida, me es desagradable, porque no me parece natural.