Ana Karenina
Ana Karenina –SÃ, a mi juicio sÃ; el divorcio –repitió, sonrojándose, Esteban Arkadievich–. Es, en todos los sentidos, la mejor salida para un matrimonio que se halla en vuestra situación.
¿Qué puede hacerse cuando los esposos encuentran imposible vivir juntos? Es algo que puede sucederle a todo el mundo…
Alexey Alejandrovich, respirando penosamente, cerró los ojos.
–Aquà sólo puede haber una consideración: ¿desea o no uno de los cónyuges contraer nuevo matrimonio?
Si no se desea, la cosa es muy sencilla ––continuó Esteban Arkadievich, sintiéndose cada vez más dueño de sÃ.
Alexey Alejandrovich, con el rostro contraÃdo por la emoción, murmuró algo para sus adentros; pero no contestó.