Guerra y Paz
Guerra y Paz Evidentemente, Pfull, siempre inclinado a la irritación y a la ironÃa, estaba especialmente excitado aquel dÃa por el hecho de que, sin contar con él, se hubieran atrevido a visitar y juzgar su campamento fortificado. El prÃncipe Andréi, gracias a sus recuerdos de Austerlitz, tuvo bastante con esta breve entrevista para hacerse una clara idea de Pfull: era uno de esos hombres siempre seguros de sà mismos, dispuestos a defender sus ideas hasta el martirio, que sólo se encuentran entre los alemanes, precisamente porque basan su seguridad tan sólo en la idea abstracta, en la ciencia, o sea en el saber imaginario de la verdad absoluta. El francés se muestra seguro de sà porque cree irresistible toda su persona, en cuerpo y alma, lo mismo para los hombres que para las mujeres. El inglés tiene esa seguridad porque es ciudadano del Estado mejor organizado del mundo y porque, como inglés, sabe siempre lo que tiene que hacer y que todo cuanto haga como inglés estará bien hecho, sin discusión alguna. El italiano está seguro de sà mismo porque es emotivo y se olvida con frecuencia de sà y de los demás. El ruso goza de esa seguridad porque no sabe nada ni quiere saberlo, y porque no cree que se pueda llegar a saber algo por completo. El alemán es el más seguro de sÃ, y de la manera peor, más firme y antipática, porque imagina conocer la verdad: una ciencia que él mismo ha inventado y que constituye su verdad absoluta.