Guerra y Paz
Guerra y Paz “¡Paf!”, y surgía una humareda redonda, densa, de tonalidades grises, liliáceas, de un blanco lechoso, y al rato se oía el sonido del disparo.
“¡Paf! ¡Paf!”, se elevaron dos humaredas, empujándose y confundiéndose; el “¡Bum! ¡Bum!” llegado a continuación confirmaba lo que habían visto los ojos.