La Muerte de Ivan Ilich

La Muerte de Ivan Ilich

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Saben ustedes que Iván Ilich, como les sucede a todas las personas bondadosas, no puede seguir a rajatabla las prescripciones del médico? Hoy se pone las gotas, sigue su régimen y se acuesta a la hora debida; pero mañana, si no estoy yo pendiente, se olvidará de lo primero, comerá esturión (que tiene terminantemente prohibido) y se quedará jugando al whist hasta la una de la madrugada.

—Pero ¿qué dices? —replicaba Iván Ilich con enfado—. Eso solo ha pasado una vez, en casa de Piotr Ivánovich.

—Y ayer con Shébek.

—De todos modos el dolor no me habría dejado dormir…

—Ya sea por una razón o por otra, el caso es que nunca te curarás y seguirás atormentándonos.

Por lo que Praskovia Fiódorovna decía delante de los demás y delante de su marido a propósito de la enfermedad, cabía deducir que, en su opinión, la culpa de todo la tenía él y que lo único que pretendía era causarle un nuevo quebradero de cabeza. Iván Ilich se daba cuenta de que era una reacción involuntaria, pero eso no aliviaba su situación.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker