Abel Sánchez

Abel Sánchez

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Tanto te importa eso?

—¡Pues no ha de importarme, hombre, pues no ha de importarme…! Figurate…

—No, no me figuro.

—lnteresándote tú tanto como por mí te interesas, no cumplo con menos que con interesarme yo por ti. Y, además, quién sabe…

—¿Quién sabe, qué?

—Bueno, dejen eso —interrumpió Abel—; no hacen sino regañar.

—Es lo natural —decía Helena— entre parientes… Y además, dicen que así se empieza.

—¿Se empieza, qué? —preguntó Joaquín.

—Eso tú lo sabrás, primo, que tú has empezado.

—¡Lo que voy a hacer es acabar!

—Hay varios modos de acabar, primo.

—Y varios de empezar.

—Sin duda. ¿Qué, me descompongo con este floreteo, Abel?

—No, no, todo lo contrario. Este floreteo, como le llama, le da más expresión a la mirada y al gesto. Pero…

A los dos días tuteábanse ya Abel y Helena; lo había querido así Joaquín, que al tercer día faltó a una sesión.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker