Abel Sánchez
Abel Sánchez —Eso de poner tÃtulos a los cuadros se queda para los literatos, como para los médicos el poner nombres a las enfermedades, aunque no se curen.
—¿Y quién te ha dicho, Abel, que sea lo propio de la medicina curar las enfermedades?
—Entonces, ¿qué es?
—Conocerlas. El fin de la ciencia es conocer.
—Yo creà que conocer para curar. ¿De qué nos servirÃa haber probado del fruto de la ciencia del bien y del mal si no era para librarnos de éste?
—Y el fin del arte, ¿cuál es? ¿Cuál es el fin de ese dibujo de nuestro nieto que acabas de hacer?
—Eso tiene su fin en sÃ. Es una cosa bonita y basta.
—¿Qué es lo bonito? ¿Tu dibujo o nuestro nieto?
—¡Los dos!
—¿Acaso crees que tu dibujo es más hermoso que él, que Joaquinito?
—¡Ya estás en las tuyas! ¡JoaquÃn, JoaquÃn!