Abel Sánchez
Abel Sánchez »Al acercarse el momento fatal yo contaba los segundos. "¡Dentro de poco —me decÃa— ha terminado para mà todo!" Creo que se me paró el corazón. Oà claros y distintos los dos sis, el de él y el de ella. Ella me miró al pronunciarlo. Y quedé más frÃo que antes, sin un sobresalto, sin una palpitación, como si nada que me tocase hubiese oÃdo. Y ello me llenó de infernal terror a mà mismo. Me sentà peor que un monstruo, me sentà como si no existiera, como si no fuese nada más que un pedazo de hielo, y esto para siempre. Llegué a palparme la carne, a pellizcármela, a tomarme el pulso. "¿Pero estoy vivo? ¿Y soy yo?" —me dije.