La TÃa Tula
La TÃa Tula —¿Y qué dijo Elvirita a eso? ¿Qué dijo? Que no me acuerdo…
—SÃ, sà se acuerda, madre…
—Bueno, ¿pues qué dijo?
—Dijo que la niña se quedarÃa seca y muerta de haber llorado tanto…
—¿Y yo qué dije?
—Por Dios, madre…
—Bueno, no lo digas, pero no llores asÃ, palomita, no llores asÃ…, que por mucho que llores no se llenará con tus lágrimas el pozo en que voy cayendo y no saldré flotando.
—Si pudiera ser…
—¡Ah, sÃ! Si pudiera ser yo saldrÃa a cogerte y llevarte conmigo… Pero hay que esperar la hora. Y cuida de tus hermanos. Te los entrego a ti, ¿sabes?, a ti. Haz que no se den cuenta de que me he muerto.
—Haré todo lo que pueda…
—Y yo te ayudaré desde arriba. Que no se enteren de que me he muerto…
—Te rezaré, madre…
—A la Virgen, hija, a la Virgen…
—Te rezaré, madre, todas las noches antes de acostarme…
—Bueno, no llores asÃ…
—Pero si no lloro, ¿no ves que no lloro?