Paz en la guerra
Paz en la guerra ¡Qué hermoso serÃa todo cuando don Carlos triunfara! Y no habÃa otra salvación ya, o don Carlos o el petróleo, la tradición o la anarquÃa. Y no era un grano de anÃs aquel prÃncipe, educado en la desgracia, nieto de cien reyes, emparentado con el cogollito de Europa, en relación con los Napoleones... HabÃa que resistir la invasión de los bárbaros, porque se acercaba la hora de la expiación para la industria, para el comercio, para todos los que habÃan contribuido al desquiciamiento de la patria. Bajo la monarquÃa tradicional vivirÃa el pueblo dichoso, virtuoso y rico.