Agencia Thompson y Cia_

Agencia Thompson y Cia_

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Irritada por esta debilidad, cuya causa no hubiera podido decir, Alice dio las gracias con una inclinación de cabeza, y apartándose rápidamente, pidió al siguiente pasajero.

El pasajero siguiente no era otro que el noble don Higinio. Si Hamilton había hecho las cosas a lo príncipe, don Higinio las hizo a lo rey. Un billete de cuarenta libras (mil francos); tal fue el don magnífico que entregó a Mr. Lindsay. Tal vez puso en ello un poco de ostentación; acaso desplegó el billete de modo que todo el mundo pudiese leer su valor con una lentitud que el buen gusto reprobaba; pero constituía esto un pecado de meridional, y Alice no paró mientes en semejantes bagatelas.

Electrizado por este ejemplo, los demás pasajeros desataron ampliamente los cordones de su bolsa. Nadie negó su ofrenda, mayor o menor, según la respectiva fortuna.

Terminada la cuestación, Alice anunció gloriosamente su resultado: un total de doscientas libras esterlinas (cinco mil francos).

Era un resultado magnífico. Para obtenerlo, para redondear de este modo la suma, había debido imponerse Alice una importante contribución personal; pero no imitó la ostentación vanidosa de don Higinio y nadie supo lo que dio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker