Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ —De modo que nosotros hemos llegado a rebajar hasta un cincuenta por ciento sobre los precios estipulados al principio. ¿No es ello cierto, caballero? Por consiguiente, para poder mantener esta rebaja, preciso es que nuestros colaboradores nos ayuden, que sigan nuestro ejemplo…
—Y que reduzcan sus pretensiones en un cincuenta por ciento —concluyó Roberto, con evidentes muestras de disgusto.
A estas muestras de desagrado contestó Thompson con su desbordante elocuencia. HabÃa que saber sacrificarse a los generales intereses. ¡Reducir a casi nada los viajes, tan costosos de ordinario! ¡Hacer accesibles a los humildes los placeres reservados otro tiempo a los privilegiados! ¡Qué diablo! Era una cuestión de humanidad, ante la cual no podÃa permanecer indiferente un corazón bien nacido.
Después de breve reflexión Roberto aceptó. Aun habiendo disminuido sus emolumentos, no por eso era menos agradable el viaje y dada su precaria situación no podÃa mostrarse excesivamente exigente. Sólo era de temer la posible competencia de otras agencias. Y entonces, ¿a qué extremo llegarÃan a descender los honorarios del cicerone-intérprete?