Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ EL SEGUNDO DIENTE DEL ENGRANAJE
El día siguiente, a las seis de la mañana, los cuatro turistas ponían el pie sobre el muelle, en donde debían encontrar un guía y caballos reunidos, merced a los cuidados de Roberto y de Roger.
Una verdadera sorpresa les aguardaba allí.
No era, no, que los caballos hubieran dejado de hallarse presentes a la cita. Estaban, por el contrario, allí, pero multiplicados de una manera totalmente imprevista. Podían contarse quince, más el del guía, cargado ya con su jinete.
El fenómeno explicábase en seguida por sí mismo. Sucesivamente, Mr. Lindsay y sus compañeros vieron llegar a Saunders y la familia Hamilton, seguidos de algunos otros pasajeros, entre los cuales se hallaba Tigg, cuyos siniestros proyectos hacía ya días que habían sido olvidados.
Por fortuna, no todo el mundo daba muestras de ese espíritu ligero y movedizo. Las señoritas Blockhead, por lo menos, persistían en su caritativa vigilancia. Todo el que viera a Tigg podía estar siempre seguro de verlas a ellas.