Ante la bandera

Ante la bandera

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡No! Lo repito: no hubiera sido cosa que agradara al Conde de Artigas saber que el guardián Gaydón había reconocido este islote, admitiendo que la Ebba hiciera escala en él, lo que me parecía improbable por falta de puerto.

A medida que la goleta se aproxima, observo a Back-Cup, donde no ha querido volver ningún bermudano. Este sitio de pesca está actualmente abandonado, y no puedo explicarme que la Ebba vaya a hacer escala allí. Después de todo, tal vez el Conde de Artigas y sus compañeros no tienen la intención de desembarcar en el litoral de Back-Cup. Aun en el caso de que la goleta encontrara algún abrigo temporal entre las rocas, en el fondo de alguna estrecha ensenada, ¿qué apariencia existe de que un rico yachtman tenga el pensamiento de establecer su residencia sobre este cono árido, expuesto a las terribles tempestades del Oeste atlántico? Vivir en este sitio es bueno para rústicos pescadores, no para el Conde de Artigas, el ingeniero Serko, el capitán Spada y su tripulación.

Back-Cup está a una media milla. No ofrece el aspecto que presentan las otras islas del archipiélago, bajo la sombría verdura de sus colinas. Apenas si entre las sinuosidades de ciertas asperezas vense algunos enebros y se dibujan las delgadas penumbras de esos cedros, que constituyen la principal riqueza de las Bermudas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker