Ante la bandera
Ante la bandera —Temo que sea difÃcil… y hasta imposible —responde sonriendo el ingeniero Serko.
—¿Por qué?
—Porque aquà no hay ningún Conde de Artigas.
—Se burla usted sin duda; acabo de verle.
—El que usted ha visto no es el Conde de Artigas.
—¿Quién es entonces?
—Es el pirata Ker Karraje.
El ingeniero Serko pronunció este nombre con voz dura, y se alejó sin que se me ocurriera detenerle.
¡El pirata Ker Karraje! ¡SÃ! ¡Este nombre es una revelación para mÃ! Le conozco. Y ¡qué recuerdos más terribles evoca! ¡Él solo me explica lo que consideraba yo inexplicable! ¡Él me dice en manos de quién he caÃdo!
He aquà lo que puedo relatar sobre el pasado y el presente de Ker Karraje, uniendo a los antecedentes que yo tenÃa lo que he sabido por boca del ingeniero Serko: