Ante la bandera
Ante la bandera Noche del 14 al 15 de Agosto. A la una de la madrugada despertóme con gran sobresalto al oÃr el ruido de algunas detonaciones que vienen del exterior.
¿Es un ataque contra Back-Cup?— me pregunto. ¿Se habrá sospechado el empleo de la goleta del Conde de Artigas, y será perseguida a la entrada de los pasos? ¿Se trata de destruir el islote a cañonazos? ¿Va al fin a hacerse justicia en todos estos malhechores, antes que Tomás Roch haya terminado la fabricación de su explosivo, antes que los aparatos estén en Back-Cup?…
Al cabo de un rato, estas detonaciones, muy violentas, estallan con intervalos casi regulares. Me acomete la idea de que si la Ebba se hunde, siendo imposible toda comunicación con el continente, el avituallamiento del islote no podrá efectuarse.
Verdad es que el tug bastará para transportar al Conde de Artigas a algún punto del litoral americano, y no le faltará dinero para hacer construir otro yate de recreo. ¡No importa! ¡Quiera el cielo que Back-Cup sea destruido antes que Ker Karraje tenga a su disposición el Fulgurador Roch!
Al dÃa siguiente, al alba me lanzó fuera de mi celda.