Ante la bandera
Ante la bandera No hay, pues, que extrañar que el Director de Healthful-House se considerase muy honrado por la petición del Conde de Artigas, a la que accedió al momento.
Además, aquélla era la primera vez que la goleta Ebba hacÃa escala en el puerto de New-Berne. Y sin duda; sólo el capricho de su propietario le habÃa llevado a la embocadura del Neuze.
¿Qué podÃa ir a hacer en aquel sitio el Conde de Artigas? ¿A avituallarse? No; pues no hubiera encontrado en el fondo del Pamplico-Sound los recursos que otros puertos le ofrecÃan, tales como Boston, New-York, Dover, Savannah, Wilmington en la Carolina del Norte, y Charleston en la Carolina del Sur. En Neuze y en el mercado poco importante de New-Berne, ¿por qué mercaderÃas hubiera podido cambiar sus piastras y sus billetes de Banco? La capital del Condado de Craven no posee más que unos cinco o seis mil habitantes. Su comercio está reducido a la exportación de granos, cerdos, muebles y municiones navales. Además, algunas semanas antes, durante una escala de diez dÃas en Charleston, la goleta habÃa tomado su cargamento completo para un destino que, como siempre, se ignoraba.
¿HabÃa, pues, ido aquel enigmático personaje con el único objeto de visitar Healthful-House?
Esto tal vez no tenÃa nada de extraño, porque dicho establecimiento gozaba de una real y justa celebridad.