Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés y que un golpe de ola
podría destrozar.
John Playne gruñe
y jura entre dientes.
Es un gran trabajo embarcarse.
Sin embargo, él se prepara convenientemente,
no sin algún tropiezo.
Enciende su pipa
al fuego de su eslabón,
y en seguida se pone,
pues el tiempo será frío,
su capote de hule,
sus botas, y hecho esto,
endereza el mástil
no sin esfuerzo.
Pero John Playne tiene destreza
y es muy fuerte.
Después examina la driza
para instalar su foque,
y de un buen golpe
iza la pesada vela.
En fin, largando la amarra
que lleva a proa,
con su puño sobre el timón,
se abandona al viento.
Pero cuando pasa delante del Calvario,
me parece que el borracho