Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés Éste empezó a hacerse penoso, pues la cuesta comenzaba. Esta parte del condado de Cork presenta un relieve orográfico de cierta importancia. El camino que va de Kanturk a la capital atraviesa el complicado sistema de los montes Boggerraghs. A partir de aquÃ, cuestas empinadas. Hormiguita sólo tenÃa que marchar en lÃnea recta y no corrÃa el riesgo de perderse… Además, él sabÃa orientarse por instinto como un chino o un zorro. Lo que debÃa tranquilizarle es que el camino no estaba desierto. Algunos labradores abandonaban los campos y volvÃan. Las carretas iban de un pueblo a otro. En rigor, siempre era posible informarse de la dirección; mas Hormiguita preferÃa no llamar la atención y pasar sin preguntar a nadie.
Al cabo de unas seis millas recorridas rápidamente, llegó a Derry-Gounva, pequeña localidad situada en la parte donde el camino corta el macizo de los Boggerraghs. AllÃ, en una posada, un viajero que se disponÃa a comer le dirigió dos o tres preguntas: de dónde venÃa, adónde iba, cuándo pensaba partir, y muy satisfecho de sus respuestas le invitó a comer, cosa que Hormiguita aceptó. Comió bastante, y Birk no fue olvidado por el generoso anfitrión. Era una lástima que aquel digno irlandés no fuese a Cork, pues le hubiera ofrecido un sitio en su carruaje; pero iba hacia el norte del condado.